dolor tapa dolor.
Cierra los ojos,
descansa,
descansa de ti,
de aquellos pájaros
en su revoloteo,
de aquellos lobos
en su triste auillido.
Tú sombra no existe
ni el sol rojo te quema,
solo sientes el níveo frio.
Quién me da un cigarrillo
y me pasa una copa de vino.
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